Nueva Colección: LoQuiTa Zodiacal
Tengo la sensación de que siempre comprendí la astrología. Desde que era muy chica, y seguramente alguien me dijo “sos de Piscis”, debo haber puesto cara de “aaah, claro. Por supuesto”. Algo en mí ya lo sabía.
Con los años fui creciendo y leyendo sobre los signos del zodíaco, los planetas, la lectura del cielo y las constelaciones. Todo me parecía tener sentido. Más aún, cuando supe que en cada cultura antigua siempre existieron personas que observaban el cielo para comprendernos mejor, como si buscaran un mapa para llegar a nosotros mismos. Y ahí apareció la pregunta más importante de todas:
¿qué vine a ser acá?
Para mí, la astrología es un lenguaje. Así como lo son la música, la matemática, la física o la programación. Hay que aprender a recorrer el viaje de esos símbolos. ¿O nunca se preguntaron cómo alguien puede saber cómo suena un violín leyendo unos dibujitos en una partitura? ¿O cómo puede una fórmula convertirse en la solución para curar una enfermedad?
La astrología la veo y la siento así. La información me va llegando a medida que la necesito y se va profundizando según mi propia vida. No es algo fijo: es algo vivo, en movimiento, que se transforma con el tiempo y la experiencia.
Por eso nació esta nueva colección. Loquita Zodiacal me llevó un tiempo, el justo, para que cada Loquita se manifieste según la energía de cada signo astrológico. Me las imaginé como si fueran Barbies, pero sin tanto rosa. Más bien, como es Loquita: riéndose de la ridiculez que aparece cuando nos identificamos demasiado con algo. Ella se ríe y ya sé que cuando se ríe, una nueva conciencia llega a mí.
Voy a ir contando signo por signo. Pero antes, quiero compartir qué fue lo que me hizo zambullirme de lleno en este mar astrológico. Hubo tres llaves, tres preguntas fundamentales:
¿Qué vengo a SER?
¿Qué vengo a APRENDER?
¿Qué vengo a DESAPRENDER?

La Carta Natal es un mapa. Como los mapas que usaban los navegantes del mar y de los océanos, pero del cielo. Es una foto tomada desde la Tierra, mirando el cielo en el preciso momento en que saliste al mundo desde el vientre de una mujer. La idea de que “vengo” me hace sentir que esto no empezó el día que nací. Que hubo un antes. Y eso me encantó. Ese infinito que no se comprende solo con la mente ni con lo cotidiano me trajo calma, liberación… y mucha curiosidad.
En astrología, la primera pregunta se manifiesta a través del Sol, la segunda, en el Ascendente, y la tercera, en la Luna. Estos tres puntos forman un mapa vivo que nos acompaña durante toda la vida. En el siguiente posteo, te cuento un poco más y empezamos a recorrerlos juntas.
Y desde ahora, ya podés explorar cada LoQuiTa Zodiacal, elegir la que resuena con vos y visitar la tienda online. Ahí vas a encontrarlas en diferentes formas para que te acompañen, activen tu potencial o para regalárselas a otra persona. Porque cuando cada LoQuiTa encuentra su lugar, todas brillamos un poco más.
